CHOQUE DE CONTINENTES - ya empezaron a comer
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
ya empezaron a comer
NACIMIENTO DE LAS BESTIAS CAPÍTULO 57 — EL RITUAL DEL ACERO El salón permanece en silencio. Un silencio pesado, imponente, que parece aplastar las paredes. Un mesero entra empujando un carrito de plata. Sobre él, cortes de carne perfectos, comida de primera clase que despide un vapor que se mezcla con la tensión del aire. Sin decir una sola palabra, el hombre se acerca a la mesa. Primer plato: Frente a Tobías. Segundo: Frente a Franco. Tercero: Agustín. Cuarto: Davi. Y finalmente… el quinto. El mesero hace una pausa eterna. Lo apoya lentamente frente a Leonardo. CINCO PLATOS. CINCO PELEADORES. Cinco lugares ocupados en una mesa que todavía se ve demasiado larga. Porque esto recién empieza. Esos cinco son solo la vanguardia; los demás lugares todavía esperan a los dignos. A los monstruos que faltan. Leonardo levanta la mirada, con el rostro aún marcado por la batalla. Los ve a todos: Tobías, Franco, Agustín y Davi. Lo están mirando fijo, serios. Es un segundo eterno donde se mide el respeto. Y entonces… sonríen. Es una mueca leve, pero suficiente. No hacen falta palabras en este mundo. El mensaje viaja por el aire: "Bienvenido a la familia". Leonardo no responde, pero entiende todo. Toma el cuchillo con firmeza, lo clava en la carne y empieza a cortar. En la otra punta de la mesa, Matías observa. Está sentado, comiendo tranquilo, con la calma de quien sabe que sus piezas ya están en posición. Siempre observando. Siempre calculando. El sonido del acero —cuchillo contra plato— es lo único que se escucha. ¡CRACK! ¡CLINK! Un corte limpio. Una vez. Otra. Otra más. Nadie habla. Nadie interrumpe. Es un ritual sagrado. Cada uno de ellos sabe lo que se viene. La mesa todavía no está completa… pero cuando lo esté, el mundo entero lo va a sentir.