Ren debe aprender a amar - Duda materna
Autor: hysteriax | Género: romance, comedia romántica
Sinopsis de Ren debe aprender a amar
Fujimoto es un estudiante que durante el primer día es bendecidopara enamorar a una que otra persona una historia hermosa y linda si te pones a analizar y no solo a leer
Duda materna
CAPITULO 63: DUDA MATERNA Era jueves por la tarde. El cielo de Hikarizaka estaba teñido de tonos violetas y anaranjados. Ren Fujimoto caminaba en solitario por el distrito literario, llevando en su brazo una bolsa de papel reciclado que contenía un cuaderno de caligrafía artesanal y tinta de archivo, un regalo pensado específicamente para las sesiones de escritura de Shiori. Mientras esperaba a que el semáforo peatonal cambiara a verde, una mujer se detuvo a su lado. Ren la notó de inmediato. Su postura era algo encorvada, su cabello castaño oscuro caía sobre sus hombros con una melancolía familiar y sus ojos reflejaban una profunda suavidad empañada por la preocupación. Era como ver un reflejo adulto, cansado y resignado de Shiori. La mujer giró el rostro, miró el perfil impecable de Ren y abrió los ojos con sorpresa. —Tú... ¿eres Ren Fujimoto-kun? —preguntó la mujer, con una voz tan suave y vacilante que apenas superaba el ruido del tráfico. Ren se giró, ajustando su postura a una perfecta verticalidad, y le ofreció una reverencia de cuarenta y cinco grados con su habitual elegancia. —Así es, señora. Buenas tardes —respondió Ren con su voz profunda y caballerosa—. A juzgar por la simetría de sus facciones y el tono de su voz, deduzco que tengo el honor de hablar con la madre de Shiori-san. La mujer asintió, abrazando su propio bolso con nerviosismo. Se llamaba Sayuri. —Shiori me ha mostrado fotos tuyas... y me ha hablado de ti. Sé de la particular familia que has formado —murmuró Sayuri, bajando la mirada hacia la acera—. Fujimoto-kun... ¿tendrías cinco minutos para hablar conmigo en esa banca del parque? Hay algo que no me deja dormir en paz. Sentados en la banca de madera bajo la sombra de un olmo, Ren escuchó con atención absoluta. Sayuri mantenía las manos entrelazadas sobre su regazo, apretándolas hasta que sus nudillos se pusieron blancos. —Fujimoto-kun, eres un joven excepcional. Lo veo en tu porte, en tu educación y en la forma en que mi hija florece cuando pronuncia tu nombre —comenzó Sayuri, con la voz quebrada por la angustia materna—. Pero como su madre, conozco a Shiori mejor que nadie. Conozco sus sombras. Sayuri levantó la vista, mirándolo con una tristeza abrumadora. —Shiori es una niña que se esconde de su propio reflejo. Que pide perdón por existir. Que cree que su voz molesta a los demás. La sociedad siempre dice una frase: "Nadie puede amarte si no te amas a ti mismo primero". —Sayuri dejó escapar una lágrima—. Fujimoto-kun…