la puerta que no debería existir - otras ronda
Autor: miri | Género: fantasía
Sinopsis de la puerta que no debería existir
un portal
otras ronda
El de la máscara apretó el puño de Yuri. Huesos crujieron. La luz azul chispeó. Yuri no gritó. Giró el brazo y se liberó con un tajo de luz. Retrocedió 5 metros patinando. El templo estaba destruido. Solo quedaba el pedestal en pie. La esfera blanca ya no estaba... ahora vivía en el pecho de Yuri. Y él lo sentía. Cada latido le quemaba las venas. El enemigo clavó la espada rota en el suelo. De la grieta de su máscara salió humo negro. Alzó las dos manos. El abismo bajo el puente rugió. Del suelo brotaron cadenas de cristal rojo. Cien. Se lanzaron a Yuri como serpientes. Yuri levantó los brazos. La luz azul formó un domo a su alrededor. _¡TANG! ¡TANG! ¡TANG!_ Las cadenas golpearon y se rompieron. Pero más salían. Lo estaban enterrando. Una cadena se coló. Le enredó la pierna. Tiró. Yuri cayó de rodillas. Sangre le salió por la boca. El de la máscara caminó lento hacia él. Cada paso apagaba la luz azul del suelo. _"El signo consume"_ dijo la voz del templo. _"Usa más... y te quemas por dentro."_ Yuri levantó la cara. Ojos rojo-blanco. Sabía que era verdad. Sentía cómo la luz blanca lo devoraba para darle poder. Pero si no usaba más... el mundo se apagaba. Yuri cerró los puños. Gritó. No de dolor. De rabia. Toda la luz azul explotó de su cuerpo. Onda circular. Las cadenas se hicieron polvo. El de la máscara salió volando 20 metros y rompió 3 columnas con la espalda. Yuri quedó de pie, temblando. La luz azul ahora le cubría medio cuerpo. Como armadura. Como condena. El enemigo se levantó. La armadura negra tenía una grieta en el pecho. De ahí salía luz roja. Se quitó la máscara. Debajo no había cara. Solo oscuridad. Y en el centro, un cristal rojo idéntico al de Yuri. Pero apagado. Muerto. _"Si tomo tu luz"_ dijo sin boca, con su voz en la mente de Yuri, _"volvio --- El cristal rojo del pecho del enemigo latió una vez. Débil. Muerto. El de Yuri latía tan fuerte que iluminaba el templo entero. Yuri entendió. Ese era él. O lo que quedaba de él. El primer elegido. El que falló. El que la luz consumió hasta dejar solo la armadura y el hambre. _"Si me das tu luz, mueres tú"_ dijo la voz del enemigo. _"Pero el mundo vive."_ Yuri miró el pedestal vacío. Miró sus manos cubiertas de luz azul. Miró al hombre que fue antes que él. El enemigo cargó. Sin técnica. Sin rabia. Solo con desesperación. La espada rota fue directo al pecho de Yuri. Yuri no esquivó. En el último segundo, giró el cuerpo. La espada atravesó su hombro izquierdo. Dolor blanco. Cayó de rodillas. Con la…