la puerta que no debería existir - el cristal rojo
Autor: miri | Género: fantasía
Sinopsis de la puerta que no debería existir
un portal
el cristal rojo
El cristal rojo del pecho del enemigo latía... pero al revés. Cada latido le sacaba vida. Cada segundo lo dejaba más vacío. La armadura negra empezó a rajarse. De las grietas no salía luz. Salía vacío. Oscuridad líquida que goteaba al suelo y lo quemaba. _"Se está muriendo"_ rugió el templo con su voz. _"Si no tomas tu luz ahora, desaparezco yo... y desaparece este mundo contigo."_ Yuri escupió sangre. Medio cuerpo ya era luz azul pura. Le quemaba la piel, le derretía los huesos. Cada segundo que usaba el poder, moría un poco más. El enemigo no dudó. No rogó. Cargó. Espada rota al frente. Ojos amarillos apagándose. Fue directo al corazón de Yuri. Sin técnica. Solo con el hambre de 100 años de soledad. Yuri vio la punta venir. 3 metros. 2 metros. 1 metro. El mundo se puso lento. En ese segundo entendió todo: La puerta. Las 10pm. Las ruinas. Él. La luz azul no lo había elegido por fuerte. Lo eligió por esto. Por decidir. Yuri no esquivó. Torció el torso en el último instante. _Shing._ La espada rota le atravesó el hombro izquierdo, salió por la espalda. Lo clavó al suelo de mármol. _CRACK._ Dolor nuclear. Gritó. Pero no soltó. Con el brazo de luz azul, agarró la muñeca del enemigo. La apretó. Huesos de armadura crujieron. Y con la otra mano... hundió los 5 dedos en el cristal rojo muerto de su pecho. _"Si quieres mi luz"_ gruñó Yuri, sangre bajando por la boca, _"tómala tú mismo."_ _¡BOOM!_ Toda la luz azul de Yuri se lanzó como un tsunami hacia el cristal. No un hilo. Un río. Un sol. El cristal rojo chilló. Se agrietó. Empezó a brillar. Rojo... naranja... blanco... _AZUL._ La armadura negra explotó hacia afuera. Placas volando como balas. El templo se partió en 4. El hombre dentro cayó de rodillas. La máscara se hizo polvo en el aire. Apareció su cara: 30 años, pelo canoso quemado, cicatrices, ojos que habían visto el fin del mundo... y ahora volvían a ver. Respiró. Gritó. No de dolor. De vida. _"¡Estoy vivo!!"_ El cristal de su pecho latía azul. Igual que el de Yuri. Dos luces. Dos elegidos. Yuri cayó de espaldas. La luz azul lo abandonó. Su cuerpo quedó roto, humeando, pero sonriendo. _"Candela pagada"_ susurró. _"Ahora somos legión."_ El templo entero se quedó en silencio. La presión se fue. Solo quedaban dos corazones latiendo azul en la oscuridad.