CHOQUE DE CONTINENTES - qué tiene la cabeza
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
qué tiene la cabeza
Capítulo 99: Fuerza de Ring y Cabezas Duras Hollywood — Calle lateral. Los sicarios lo miraban. Uno respiraba agitado. Sicario 1: —¿Por qué te dicen... Huitzilopochtli? El otro lo miró de reojo. Sicario 2: —Creo que era un dios mexicano... No llegó a terminar la frase. Una mano gigante apareció de golpe, a mano abierta. —¡PAM!— El tremendo manotazo lo tiró al suelo. La cabeza del tipo rebotó duro contra el piso. Silencio. Leonardo sonrió. Se acomodó los hombros y se puso en posición de pelea. Tomó aire. Leonardo —Ahora siguen ustedes. Aquí vamos. En ese microsegundo, una patada vino de sorpresa. —¡PUM!— Leonardo estiró los brazos y le atrapó la pierna en el aire. Miró al sicario a los ojos y sonrió. Leonardo: —¿Qué pasa? ¿No te podés mover? Lo levantó con su fuerza de oso, lo atrapó, giró el cuerpo con todo su peso y se tiró al piso. —¡CRACK!— El eco del grito desgarrador recorrió toda la calle lateral. A lo lejos, algunas personas que caminaban por Hollywood giraron la cabeza. —¿Qué fue eso? —¿Escuchaste? El sicario pegó un último quejido y cayó completamente desmayado del dolor. El último que quedaba en pie, desesperado, se lanzó al ataque. Estiró las manos, le agarró la remera a Leonardo y se la rompió. Silencio. Leonardo miró la tela rota entre sus manos. Bajó la cabeza. Leonardo: —Mi remera favorita... Levantó la mirada con los ojos inyectados en sangre. Leonardo: —¿Vos pensás que tengo plata? Le agarró los hombros al tipo con fuerza. —¡PUM!— Tremendo cabezazo. —¡PUM!— Otro más. El sicario se desplomó como una bolsa de papas. Leonardo se quedó mirándolo. Leonardo: —No me digas que aguantaste solo dos. En ese momento, una voz sonó a través del auricular. Matías: —¿Ya terminaste? Leonardo se tocó la frente. Tenía un chichón gigante. Leonardo: —Sí... ya terminé. Pero me duele la cabeza. Tiene cabeza dura el sicario loco. Silencio en la línea. Después, el auricular se llenó de voces: Tobías: —Jajajaja. Franco: —Animal. Agustín: —Te ganaron por cabezazo. Davi: —Eso sí da vergüenza. Leonardo: —Cállense.