Manga 414:
Luego de lograr que Chizuru revelara sus verdaderos sentimientos, Mini se
llena de alegría. Para ella, escuchar esas palabras es más que suficiente
para celebrar. Conmovida hasta las lágrimas y disfrutando de su victoria,
Mini comienza a analizar profundamente la psicología de Chizuru.
Desde una perspectiva objetiva, Mini ve a Chizuru como una chica de
secundaria que no sabe nada sobre el amor y que simplemente se deja llevar
por los constantes avances de Kazuya. Además, al notar lo increíblemente
linda que es, la misma Mini queda fascinada y piensa: «¿¡Ese nivel de
belleza combinado con tanta inocencia!? ¡Eso es hacer trampa!». Sin duda,
la combinación de hermosura y pureza de Chizuru resulta ser completamente
abrumadora.
Por un momento, Mini se queda pensativa y se pregunta si Chizuru es en
realidad demasiado buena para Kazuya, llegando incluso a dudar si ella
misma se ha enamorado de la joven. Sin embargo, sacude la cabeza
rápidamente para alejar esos pensamientos, ya que, para ella, ver a esos
dos convertirse en pareja es uno de los grandes eventos que debe
presenciar antes de morir.
Luego de aquello, Mini bromea con Chizuru por pensar demasiado las cosas y
ser tan obstinada. Ante esto, Chizuru se lamenta de su propia inutilidad,
admitiendo que, una vez que decide atesorar una relación, termina dándole
demasiadas vueltas y alargando la situación de forma injusta.
Al ver la cobardía de Chizuru, Mini decide darle un golpe de realidad y
exclama: «¡La justicia y los ideales son dos cosas muy diferentes!». Esto
da inicio a una ligera discusión entre ambas, donde cruzan palabras sobre
ser terca, tener esa naturaleza y negarse a escuchar. Finalmente, Mini
suspira con resignación y la llama «Mujer de hierro».
En medio de la conversación, Chizuru menciona que Kazuya le dijo que la
esperaría diez o incluso veinte años. Con sinceridad, ella confiesa: «Creo
que sería maravilloso si pudiéramos salir porque realmente nos amamos.
Pero como todavía no logro entenderlo, quiero refugiarme en la amabilidad
de Kazuya un poco más».
Después de despedirse, Chizuru es abordada de inmediato por unos chicos,
pero ella los rechaza fríamente. Por su parte, Mini, preocupada por la
sombra psicológica que el padre de Chizuru dejó en ella, continúa con su
análisis y se pregunta cómo se puede alcanzar un estado de amor absoluto
sin una sola duda, y si ese día realmente llegará. Además, Mini se
recuerda a sí misma que debe mantener en absoluto secreto el asunto sobre
Ruka.
Mientras tanto, a medida que Chizuru camina sola de regreso a casa,
recuerda las palabras que la abuela Sayuri le dijo durante su última
visita al hospital.