
Si pensabas que la franquicia Fate ya no podía sorprender o que sus mecánicas estaban desgastadas, Fate/strange Fake llega para demoler esa idea por completo. Alejándose de las clásicas disputas en Fuyuki, esta entrega nos traslada a Snowfield, una ciudad en Nevada, Estados Unidos, donde una organización de magos ha intentado replicar el complejo ritual del Santo Grial. ¿El resultado? Una copia imperfecta, llena de vacíos legales y anomalías que desencadenan la guerra más impredecible y frenética que hayamos visto.
Una narrativa coral marca de la casa
La mente detrás de esta locura es Ryohgo Narita, el aclamado autor de Baccano! y Durarara!!, y su inconfundible estilo está impregnado en cada rincón de la trama. Aquí no hay un solo protagonista adolescente descubriendo sus poderes ni un bando moralmente correcto. En su lugar, tenemos un elenco gigantesco de magos, mercenarios, fanáticos religiosos y vampiros, todos con motivaciones oscuras y agendas propias.
Narita teje una red de conspiraciones donde múltiples facciones chocan simultáneamente. La historia no te da un respiro; las alianzas se forman por pura conveniencia y se traicionan en el siguiente episodio, manteniendo al espectador en una tensión constante y genuina.
Servants anómalos y una guerra que rompe sus propias reglas
El mayor atractivo de Fate/strange Fake radica en su condición de "Falsa Guerra". Al ser un ritual corrupto, las clases tradicionales de Servants se alteran, permitiendo invocaciones que en circunstancias normales serían imposibles.
Veremos a figuras históricas y mitológicas distorsionadas, encarnaciones extrañas de conceptos abstractos y, por supuesto, el regreso triunfal de potencias absolutas como Gilgamesh y Enkidu, cuyo choque de poderes amenaza con borrar a Snowfield del mapa. A medida que avanza la trama, el sistema intenta corregirse a sí mismo desatando una "Verdadera Guerra" sobre la falsa, lo que duplica el número de participantes y convierte la ciudad en una auténtica zona de guerra a escala masiva.
Un despliegue técnico de primer nivel
En el apartado visual, A-1 Pictures hace un trabajo monumental. La dirección a cargo de Shun Enokido y Takahito Sakazume (conocidos por su brutal trabajo en la animación de acción) nos regala combates con una coreografía fluida, un manejo de cámara dinámico y efectos visuales que transmiten a la perfección la escala destructiva de los ataques de los Servants.
Para coronar el espectáculo, la banda sonora lleva la firma inconfundible de Hiroyuki Sawano (Attack on Titan, Kill la Kill). Sus composiciones épicas, cargadas de coros y caídas de bajos contundentes, elevan cada enfrentamiento a un nivel puramente cinematográfico.
Veredicto final
Fate/strange Fake es una genialidad absoluta. Es una obra que recompensa enormemente a los veteranos de la franquicia con expansiones del lore y referencias bien hiladas, pero que también funciona como un punto de entrada espectacular para quienes solo buscan un anime de acción desbordante, misterio y batallas a muerte sin concesiones. Una verdadera masacre mágica que nadie debería dejar pasar esta temporada.
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