Kanojo, Okarishimasu Manga 412 - RESUMEN COMPLETO

Kanojo, Okarishimasu Manga 412

Manga 412:

Comenzamos con Kazuya al volante, quien no puede evitar sentirse cautivado por la figura de Mami. No obstante, de inmediato se reprende a sí mismo para no desviar la mirada y distraerse de la carretera, mientras una creciente inquietud lo invade al pensar: «¿Acaso creerá que la odio? No, al contrario... Eso es imposible».

En medio de sus pensamientos, Kazuya reflexiona sobre sus ratos libres, los cuales dedica a completar formularios para solicitudes de empleo, cuestionándose constantemente: «¿De qué puedo enorgullecerme? ¿Cuáles son mis fortalezas? Mi vida universitaria no ha sido más que citas». Justo cuando la incertidumbre y la angustia comienzan a agobiarlo, Mami lo observa fijamente desde el asiento trasero, tomándolo por sorpresa.

Al preguntarle si ella también se prepara para la búsqueda de empleo, Mami responde con naturalidad que, como la mayoría de las personas, aspira a trabajar en medios de comunicación o agencias de publicidad. Ante esto, Kazuya la observa con una mirada perdida y comenta con nostalgia: «Empezamos a salir hace dos años, ¿verdad?», notando lo mucho que ella ha madurado en este tiempo.

Tratando de animarla, Kazuya le dice con sinceridad: «Mami, sin duda estarás bien, eres sumamente capaz». Ella responde entre risas: «¿Qué cosas dices?». Al ver esa sonrisa que hacía tanto tiempo no contemplaba, Kazuya siente un repentino torrente de emociones; el simple hecho de poder conversar con naturalidad después de todo lo ocurrido y de los problemas que causó le resulta profundamente conmovedor. Sin embargo, sigue sin descifrar los verdaderos pensamientos de Mami, limitándose a pensar que es linda mientras la ve alejarse para dirigirse a sus clases.

Una vez a solas, Kazuya comienza a reflexionar sobre cómo hacer llegar sus verdaderos sentimientos a Chizuru. Él mismo reconoce que aún no posee el valor para llamarla por su apellido real, «Ichinose», pues la barrera psicológica se alza demasiado alta frente a él. Su imaginación lo traiciona, proyectando un escenario donde, tras llamarla «Ichinose Chizuru» y confesarle su amor, ella reacciona con una expresión totalmente evasiva; una visión que le confirma lo grave de su estado emocional. Así que, ante tal situación, decide buscar un buen consejo.

Después de aquello, en la noche del 7 de junio a las 8:30 p. m., Mini, quien ha reservado una mesa para dos en un restaurante, se ve obligada a utilizar la excusa de «estar esperando a alguien» para librarse de unos sujetos que intentaban abordarla.

Habiendo llegado cinco minutos antes de lo acordado, Mini se sumerge en sus pensamientos, recordando lo que escuchó previamente de Kazuya: «Ruka va muy en serio con Kazuya, y Chizuru siente culpa hacia ella». A Mini le preocupa que Ruka no se quede callada y que la situación se complique, por lo que concluye: «Solo me queda intentar sondearla». En ese instante, otro grupo de hombres intenta acercarse, pero ella los repele lanzándoles una mirada fría y una expresión de total desagrado.

Finalmente, la persona que espera a Mini hace su aparición. No es Kazuya, sino Chizuru, quien llega de manera imponente. Recién salida del trabajo y ligeramente retrasada, Chizuru luce un maquillaje y una presencia impecables; en contraste, Mini, con la cara lavada y cargando una mochila, se siente un poco avergonzada ante tal diferencia.

De esta manera, está a punto de comenzar la reunión del «Club de Mujeres Refugiadas de Clase Alta» iniciado por Mini y Chizuru.

Kevin Vega

Administrador principal de MangaLatam. Ingeniero industrial y escritor en mi tiempo libre. twitter instagram

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