My Status as an Assassin Obviously Exceeds the Hero’s: ¿qué pasó después del anime? - RESUMEN COMPLETO


El anime My Status as an Assassin Obviously Exceeds the Hero’s (Ansatsusha de Aru Ore no Status ga Yuusha yori mo Akiraka ni Tsuyoi no da ga) finalizó su emisión dejándonos con la adrenalina a tope tras la caída de Gram Cluster en el Reino de los Hombres Bestia.

Si eres de los que no puede esperar a una segunda temporada (que esperemos no tarde tanto como el volumen 5), aquí en MangaLatam te traemos el resumen completo de lo que sucede en la novela ligera justo después del episodio 12.

Pero antes de comenzar, les comento que el anime adaptó hasta el volumen 3 de la novela ligera, así que comenzaré con este resumen a partir del volumen 4.

RESUMEN

Tras los acontecimientos en el Reino de las Bestias y la derrota de la corrupción en el gremio, Akira Oda decide que es momento de avanzar sin detenerse. Consciente de que su presencia y sus capacidades empiezan a llamar demasiado la atención de poderes fácticos que preferiría evitar, opta por continuar su viaje hacia el norte junto a Amelia y Night. Su objetivo inmediato es cruzar la última frontera conocida por la humanidad: el Bosque de la Muerte, una zona prohibida y envuelta en bruma que separa el continente humano del inexplorado territorio de los demonios.

De esta forma, el grupo se adentra en la espesura de la vegetación, donde la luz del sol apenas toca el suelo y el silencio es antinatural. Sin embargo, pronto descubren que los monstruos errantes no son la amenaza real de este lugar. El camino principal se encuentra bloqueado por una figura solitaria: una niña pequeña, de apariencia frágil, que custodia el paso. Pero la fragilidad es una ilusión; tras ella se alza una tecnología antigua y devastadora, un autómata gigante de combate —un legado de una civilización perdida— que obedece sus órdenes mentales. Akira, al analizar la situación con sus habilidades de asesino y su percepción mejorada, comprende de inmediato que la niña no es un enemigo convencional. Un enfrentamiento directo contra tal potencia de fuego no solo sería arriesgado, sino que la explosión de magia resultante sería un faro que delataría su posición a todos los espías del continente.

Mientras Akira sopesa sus opciones tácticas, la situación se complica drásticamente con la llegada inesperada de un segundo grupo a la linde del bosque: la clase de Akira. El «Héroe» Tsukasa, portando la espada sagrada y rodeado por el resto de sus antiguos compañeros, aparece en escena. Han sido enviados allí por el Rey de Retice bajo la premisa de una «cruzada santa» para exterminar a los demonios antes de que estos ataquen. Akira se funde con las sombras de los árboles, observando con frialdad analítica cómo sus excompañeros se lanzan al combate con un fervor casi fanático, pero con una evidente falta de coordinación real frente a las defensas del bosque.

Al ver actuar a Tsukasa desde la distancia, Akira confirma sus sospechas más oscuras. El Héroe no actúa con naturalidad; sus movimientos son rígidos y su discurso sobre la justicia parece recitado. Akira detecta los rastros sutiles de una manipulación mágica: Tsukasa y los demás están siendo sometidos a un condicionamiento mental por parte de la corona humana, convertidos en títeres desechables que creen luchar por la salvación del mundo cuando, en realidad, son peones en un tablero político. En un momento crítico, cuando un ataque del autómata está a punto de aplastar a la retaguardia de los estudiantes, Akira interviene lanzando una daga desde su escondite para desviar el impacto, salvándolos sin que ellos jamás noten su presencia.

Posteriormente, cuando el conflicto entre los estudiantes y la guardiana del bosque alcanza su punto de ebullición y la aniquilación mutua parece inevitable, Latticenail decide que ha llegado la hora de abandonar su disfraz. La misteriosa compañera de viaje de Akira camina tranquilamente hacia la zona de impacto, interponiéndose entre el gólem y los humanos. Con una voz cargada de autoridad, ordena el cese de las hostilidades. La niña guardiana se detiene en seco, reconociendo el aura que emana de ella. Latty revela entonces su verdadera identidad ante el asombro paralizante de los presentes: ella es la hija del Rey Demonio, la princesa heredera que regresa a su hogar. Su mera presencia obliga a la guardiana a postrarse y abrir el paso, permitiendo que Akira y los suyos crucen la frontera, mientras los humanos, confundidos y superados por la jerarquía de poder, se ven obligados a retirarse.

Luego, tras dejar atrás el bosque, el grupo se adentra en el verdadero Territorio Demoníaco. El cambio de escenario es brutal; la vegetación da paso a un páramo volcánico donde la ceniza cubre el cielo y el aire quema los pulmones. La supervivencia se convierte en un reto constante. Akira debe emplear todas sus técnicas de sigilo y supervivencia no para asesinar, sino para proteger a Amelia. La elfa, menos resistente a este entorno hostil, comienza a sufrir por el calor opresivo y los gases tóxicos. Akira, mostrando una faceta protectora rara vez vista, utiliza magia de enfriamiento y rutas subterráneas para asegurar que su compañera llegue a salvo a la capital, cargándola en su espalda cuando las fuerzas de ella flaquean.

Al llegar finalmente al castillo real, una fortaleza de piedra negra rodeada de lava, la historia da un giro trascendental durante la audiencia privada con el Rey Demonio. Lejos de la imagen de monstruo sediento de sangre y caos que predica la iglesia humana, el monarca se presenta como un gobernante anciano, pragmático y visiblemente cansado de los siglos de conflicto. Allí, en la intimidad de la sala del trono, revela a Akira la verdad oculta tras la invocación.

El Rey Demonio explica con pesar que su pueblo no inició la guerra; han estado a la defensiva durante décadas, protegiendo sus escasos recursos de las ambiciones expansionistas de los humanos. La invocación de la clase de Akira no fue un acto desesperado de la humanidad para sobrevivir, sino una maniobra política agresiva del Rey de Retice. El monarca humano buscaba obtener «armas de destrucción masiva» —los Héroes de otro mundo— para romper el equilibrio de poder militar y conquistar tanto las tierras demoníacas como a los reinos vecinos. La supuesta amenaza existencial de los demonios es una farsa monumental, una mentira de estado fabricada para justificar la militarización, el control de la población y el envío de jóvenes a la muerte.

Ante esta revelación, la mirada de Akira se oscurece. Comprende que todo el sufrimiento, el secuestro de su vida y la de sus compañeros, y las batallas que han librado, se basan en una mentira. El verdadero enemigo no está frente a él en el trono demoníaco, sino a sus espaldas, sentado en el palacio humano. Con una resolución helada, Akira decide establecer una tregua táctica con las fuerzas demoníacas.

Finalmente, Akira se prepara para la siguiente fase de su existencia en este mundo. Ya no busca simplemente sobrevivir o encontrar un camino de regreso a Japón. Su objetivo ha cambiado radicalmente: debe regresar a las tierras humanas, infiltrarse en el corazón del reino que lo traicionó y desmantelar la estructura de poder del Rey de Retice. Se dispone a iniciar una guerra civil desde las sombras, decidido a liberar a sus compañeros del control mental y ejecutar al verdadero tirano, asumiendo plenamente, y por primera vez con un propósito propio, su papel como el asesino que supera al héroe.

Kevin Vega

Administrador principal de MangaLatam. Ingeniero industrial y escritor en mi tiempo libre. twitter instagram

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