Kanojo, Okarishimasu Manga 411 - RESUMEN COMPLETO

Kanojo, Okarishimasu Manga 411

Manga 411: El novio y su culpa - Parte 2

Continuando con los eventos del capítulo pasado, Kazuya se encuentra bebiendo agua nerviosamente mientras Mini lo observa con total asombro. De repente, Mini se levanta de su asiento y grita a todo pulmón: «¡Tú... ¿¡TUVISTE SEXO CON RUKA-SAN!?».

Al escuchar eso, Kazuya agita las manos frenéticamente, negándolo desesperadamente: «¡No! ¡No! ¡No lo he hecho! ¡No tuve sexo!».

Mini, confundida, le replica: «¿¡Qué quieres decir!? ¡Eso es totalmente lo que acaba de sonar...!».

Kazuya, avergonzado, intenta explicar: «Bueno, em... ella de repente se cambió a un traje de baño y entró en mi habitación... luego ella... empezó a tocarme...». Y con la mirada baja, confiesa: «...Ocurrió en mis pantalones... antes de que me diera cuenta...».

Ante esta confesión, Mini lo mira incrédula y exclama: «¿Qué ocurrió en tus pantalones? ¿¡Acaso nació un pingüino ahí dentro!?».

—¡¡No me hagas decirlo todo!!» —grita Kazuya mientras piensa internamente lo patético que se siente al hablar de esto con una chica y cómo se ha roto algún límite interno.

Kazuya se hunde en la vergüenza, pensando que Mini ha perdido toda la fe en él. En su mente, imagina a Mini insultándolo: «¡Eres el peor de los peores! ¡Sucio tramposo! ¡No mereces estar con Chizuru-san!». Desesperado, Kazuya agacha la cabeza y le dice: «¡Estoy tan... avergonzado de mí mismo! ¡En serio! ¡Merezco lo que sea que venga! ¡Haz lo que quieras!».

Sin embargo, Mini simplemente lo mira y le pregunta tranquilamente: «¿Y? ¿Qué tal ahora? ¿Sientes ganas de... hacerlo de nuevo?».

—¡¿Qué?! ¡No! ¡Para nada! —responde Kazuya de inmediato.

Mini suspira y le dice: «Sé muy bien cómo pueden ser los hombres. No voy a intentar actuar como inocente. Tú probablemente... le subiste las esperanzas de nuevo. No creo que las cosas vayan a terminar aquí con Ruka-san tampoco».

Kazuya admite que está sorprendido de sí mismo y que siente mucha culpa hacia Mizuhara. Pero Mini interviene con una perspectiva diferente: «Escuché que Chizuru-san fue quien te dijo que salieras con Ruka-san. Ella te dejó ser «amante» de una chica increíblemente hermosa por casi dos años... En todo caso... estoy impresionada de que hayas durado tanto. No hay forma de que ella no supiera que este tipo de cosas podían pasar».

Mini continúa su argumento: «Ella tenía todas las oportunidades del mundo para detener esto. Ella tiene la culpa... por hacerte esperar. Si ustedes dos ya estuvieran juntos, es muy probable que esto nunca hubiera pasado. Es justo decir que Chizuru-san se buscó esta tragedia ella misma».

Kazuya intenta defenderla diciendo: «No es su culpa. Mizuhara estaba solo... pensando muy duro sobre ello».

Mini corta la discusión diciendo que están dando vueltas en círculos y le aconseja: «Para ser honesta... Chizuru-san podría no compartir mi opinión. Probablemente deberías mantenerte callado sobre esto por ahora».

Luego, Mini le da instrucciones claras: «No la dejes entrar a tu habitación nunca más. Tienes que ser extra cuidadoso con lo que Ruka-san haga de aquí en adelante... Y mientras tienes cuidado con esas cosas... Continúa mejorándote a ti mismo como hombre».

Kazuya le agradece y ambos salen del restaurante. Y, mientras caminan, Kazuya piensa que, a pesar de todo, se siente culpable, pero agradece que Mini no se haya enojado.

De repente, Mini, que está caminando delante de Kazuya, le dice con una sonrisa: «En unos... dos meses más. Bueno, ¡estará bien! Ahora puedes estar más preparado para cuando sea el turno de Chizuru-san».

—¡¿Qué quieres decir?! —grita Kazuya sonrojado, mientras Mini se ríe.

Segundos después, Kazuya reflexiona con gratitud: «Ella todavía me apoya, incluso después de lo que pasó... e intentó convertirlo en algo positivo». Y, con una mirada seria, se dice a sí mismo: «Solo tengo que seguir intentando... ¡ser un mejor hombre!».

En ese momento, Mini se detiene y dice: «Cielos. Tengo algo de sed después de toda esa comida salada. Cómprame algo de beber».

Y al escuchar eso, Kazuya se queja un poco, pero accede al ver una máquina expendedora. Así que compra un té de jazmín y se lo entrega. Mini toma la botella fría e inesperadamente se la pone en la frente a Kazuya, diciéndole: «¡Chico malo!»

Ante tal situación, Kazuya se queda mirándola, sonrojado y con los ojos muy abiertos. Mini se da la vuelta y comienza a caminar hacia la estación, comentando casualmente: «Espero que el tren no esté muy lleno... La noche se pone muy fría...».

De esta forma, ambos caminan hacia la estación.

Kevin Vega

Administrador principal de MangaLatam. Ingeniero industrial y escritor en mi tiempo libre. twitter instagram

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