Sean bienvenidos a un nuevo artículo de su sección favorita llamado
"¿Cómo terminó?". Hoy les contaré cómo terminó la serie de novelas
ligeras Oregairu Shin, la cual funciona como una secuela directa de la
historia principal y se publicó en un total de seis minivolúmenes.
Antes de comenzar, les comento que esta historia se ubica
cronológicamente justo después del final del volumen 14, cuando Hachiman
y Yukino finalmente comienzan su relación. Así que aquí veremos si su
amor fue capaz de superar los nuevos obstáculos.
Bien, entonces comencemos.
RESUMEN
La nueva vida de Hachiman y Yukino como pareja oficial no tarda en
verse rodeada por el caos habitual. Todo se pone en marcha cuando
Komachi Hikigaya finalmente entra a la preparatoria Sobu. Ella no pierde
el tiempo y, bajo la tutela de Iroha Isshiki, toma las riendas del Club
de Servicio como la nueva presidenta.
Esta nueva etapa obliga a Hachiman, Yukino y Yui a permanecer en el
club como miembros de apoyo. Sin embargo, la intención de Iroha va más
allá de ayudar a Komachi; ella busca mantener el grupo unido para que su
propia diversión no termine, incluso si eso significa poner a prueba la
paciencia de la nueva pareja.
Mientras Hachiman intenta procesar que ahora tiene una novia, Yukino
decide dar un paso importante y lo invita a su apartamento para una cena
privada. En este encuentro, ambos luchan contra su naturaleza
introvertida, tratando de actuar con la cercanía que se espera de una
pareja. A pesar de los silencios incómodos, logran compartir momentos de
afecto real, aunque la sombra de la familia Yukinoshita siempre parece
estar presente a través de las llamadas y mensajes de Haruno.
La verdadera tensión se traslada a un escenario mucho más formal: una
cena con la madre de Yukino. Hachiman se ve obligado a asistir a un
restaurante de lujo para enfrentar a la "Jefa Final" de la
familia.
En esta reunión, la madre de Yukino no se anda con rodeos y cuestiona
la naturaleza de su relación, sugiriendo que Hachiman ahora es parte de
la esfera de influencia de los Yukinoshita. Hachiman, en lugar de ceder
ante la presión social, defiende su vínculo con Yukino como algo que no
necesita validación externa ni etiquetas tradicionales. Esta respuesta,
cargada de su lógica cínica pero honesta, logra que la madre de Yukino
le dé un voto de confianza, aunque Haruno le advierte que ahora está
atrapado en un mundo de adultos donde cada palabra tiene un
precio.
Por otro lado, el conflicto emocional de Yui Yuigahama toma un rumbo
inesperado. Tras sentirse desplazada, Yui recibe consejos de Iroha,
quien la incita a dejar de ser la "chica buena" que siempre se sacrifica
por los demás. Iroha la convence de que ser egoísta es parte de la
juventud, y esto motiva a Yui a cambiar su postura radicalmente.
De esta forma, Yui deja de esconder sus sentimientos y comienza a
intervenir más en el espacio de Hachiman y Yukino. Durante la
planificación de un evento de intercambio, Yui busca oportunidades para
quedarse a solas con Hachiman, recordándole constantemente que, aunque
él esté saliendo con su mejor amiga, ella no ha dejado de amarlo. Esta
actitud "codiciosa" genera un ambiente cargado en el salón del club,
donde las miradas entre los tres lo dicen todo.
La situación explota en una conversación definitiva entre las dos
amigas. Yui, con una resolución que no había mostrado antes, le confiesa
a Yukino que seguirá intentando ganarse el afecto de Hachiman. Le deja
claro que valora su amistad por encima de todo, pero que eso no la
detendrá en su deseo de estar con él.
Yukino, que ha pasado por un proceso de maduración inmenso, no
reacciona con celos ni amargura. Ella acepta que Yui sea su rival,
entendiendo que su amistad es lo suficientemente fuerte como para
soportar esa verdad. Yukino confía en Hachiman, pero también acepta que
el camino que han elegido no será uno de paz absoluta, sino uno lleno de
conflictos compartidos.
Hachiman se da cuenta de que su búsqueda de lo "genuino" ha
evolucionado. Ya no se trata solo de entenderse, sino de aprender a
vivir con el dolor y los deseos de las personas que lo rodean. A pesar
de la insistencia de Yui y de las constantes provocaciones de Iroha, él
reafirma en su interior que Yukino es su heroína principal.
Al final, el Club de Servicio sigue operando bajo una nueva y extraña
normalidad. No hay soluciones mágicas ni finales de cuento de hadas; lo
que hay es un grupo de jóvenes que han decidido ser honestos con sus
defectos. Hachiman y Yukino continúan fortaleciendo su noviazgo,
aceptando que siempre habrá alguien intentando entrar en su
círculo.
Sin importar qué, Hachiman ya tomó una decisión y no piensa mirar
atrás. Él está comprometido con Yukino, y ella se siente lista para
enfrentar tanto a su familia como a sus amigos con la frente en alto.
Ahora ambos escribirán una nueva historia juntos, sabiendo que la
juventud es complicada, desordenada y, a veces, un poco injusta, pero
que vale la pena vivirla si es al lado de la persona correcta.