Manga 415:
Breve resumen.
En el cuarto de baño, Kazuya reflexiona en voz alta sentado en el inodoro.
Su subconsciente se manifiesta cada vez más en sus sueños. Siente
remordimiento y no puede creer lo que ha hecho, incluso cuando ve que
Mizuhara sigue adelante. Las imágenes de ese sueño le hacen desear
desaparecer. Lo más difícil para él es que todavía no es capaz de
renunciar a Mizuhara. Afirma que no hay nada peor que odiarse a uno mismo,
y en ese momento recuerda las palabras de Chizuru cuando la llevó a
cuestas: «Si yo fuera tú, odiaría a alguien como yo».
La megafonía llama a su grupo para tomar una lección. Al salir del baño,
se encuentra con Mami. Justo cuando se pregunta si es coincidencia que
vuelvan a estar juntos, ella saca el tema. Mami admite con naturalidad que
ajustó sus horarios, ya que así se siente menos sola. Kazuya se pone
nervioso y piensa que, aunque una chica se preocupe por estar sola, debe
haber algo de afecto detrás de esa acción. Esto desencadena una de sus
fantasías con Mami.
Ambos son llamados a un aula donde encuentran un simulador de conducción.
Kazuya va primero y se asombra por la alta calidad de los gráficos. De
repente, una niña de primaria aparece detrás del camión de enfrente y él
choca; la pantalla se va a negro y la palabra «¡Accidente!» parpadea.
Luego es el turno de Mami, y Kazuya no puede evitar mirarle las piernas y
admirar su habilidad al volante. Concluye que antes estaba exagerando y
que es imposible que Mami esté enamorada de él.
Por la noche, encuentra a Mami buscando algo en el asiento de un coche. Él
le pregunta de repente qué hace, dándole un gran susto. Ambos se disculpan
y Kazuya nota la feminidad de Mami. Ella le explica que perdió un
pendiente caro durante el día y le dieron permiso para buscarlo. Mami se
inclina hacia el asiento trasero y Kazuya sugiere encender la luz. Los dos
buscan a tientas el plafón del techo, sin saber cómo encenderlo.
La mano de Kazuya resbala en el asiento y cae de bruces sobre el pecho de
Mami. Sus cuerpos están en contacto y él piensa que nunca estuvieron tan
cerca cuando salían juntos. Mientras se disculpa e intenta levantarse,
Mami lo sujeta por la espalda de la sudadera. Ella recuerda cuando Chizuru
le dijo que enfrentara sus verdaderos sentimientos en el baño del complejo
vacacional.
—¿Por qué no intentamos quedarnos así un poco más? —dice Mami.
Próximo capítulo: "Cierra la puerta".